🐑 DIOS NUNCA DIJO QUE LA OVEJA NO PASARÍA POR EL VALLE



Salmo 23 comienza de una manera maravillosa:

🌿 Delicados pastos.
💧 Aguas de reposo.
❤️ Confortará mi alma.

Pero de repente aparece algo que pareciera no encajar:

🌑 “Aunque ande en valle de sombra de muerte…” — Salmo 23:4

Y aquí está una de las grandes enseñanzas del Salmo 23:

David nunca dijo que por tener Pastor no pasaría por el valle.

La promesa no era: “Como Jehová es mi Pastor, nunca conoceré lugares oscuros”.

La promesa era:

📖 “Porque TÚ estarás conmigo.”

🔥 Tener Pastor no significa ausencia de valles; significa que ningún valle tendrás que atravesarlo sin Pastor.

El camino no siempre es pradera, paisajes hermosos, también hay valles de sombra, valles peligrosos que sino sí debemos atravesar para llegar a nuestro destino.

A veces pensamos que mientras estamos en delicados pastos Dios nos está guiando, pero cuando aparece una crisis, una pérdida, una enfermedad, escasez o una temporada que no entendemos, comenzamos a preguntarnos:

“¿Qué pasó? ¿Dónde está Dios?”

Pero escucha esto:

La oveja del versículo 4 sigue teniendo el mismo Pastor del versículo 1.

No llegó al valle porque Dios la abandonó.

El paisaje cambió, el Pastor no.

🐑 Imagina una oveja caminando entre montañas.

Ella solamente puede ver el pedazo de camino que tiene delante. Cuando disminuye la luz y el sendero se hace estrecho podría pensar que está perdida.

Pero el pastor conoce algo que la oveja desconoce:

hacia dónde conduce el camino.

La oveja interpreta el viaje por lo que está viendo.

El Pastor lo interpreta por el destino hacia donde la está llevando.

Y hay algo precioso en el texto.

Antes del valle David habla DE Dios:

“Él me hará descansar.”
“Él me pastoreará.”
“Él confortará mi alma.”
“Él me guiará.”

Pero cuando entra al valle cambia:

“Porque TÚ estarás conmigo; TU vara y TU cayado me infundirán aliento.”

💥 En los pastos David hablaba acerca del Pastor; en el valle comenzó a hablar con el Pastor.

Hay dimensiones de Dios que conocemos en los pastos, pero hay otras que solamente descubrimos cuando tenemos que depender de Él en el valle.

Y David tampoco dijo:

“Aunque me quede en el valle…”

Dijo:

“Aunque ANDE…”

Está caminando.

El valle es un lugar que se atraviesa, no necesariamente un lugar donde se permanece.

Por eso no construyas tu identidad alrededor de la temporada que estás viviendo.

No eres “la oveja del valle”.

Eres la oveja del Pastor que está atravesando un valle.

🌿 Los pastos muestran su provisión.
💧 Las aguas muestran su descanso.
🌑 El valle revela su presencia.

La gran promesa de Salmo 23 nunca fue:

“No habrá valle”.

Fue algo mucho más poderoso:

“CUANDO PASES POR ÉL, YO ESTARÉ CONTIGO.”

Porque la seguridad de la oveja no está en el camino que le toca atravesar…

está en el Pastor que nunca deja de acompañarla. 🐑

✍️ Luis Fernando Giraldo G. 

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